Osnabrück, 1-4. Lo que empezó como un pequeño tropiezo para el Bayern se convirtió en una fiesta goleadora. En un partido donde las sorpresas estaban a la orden del día, los de Kompany hicieron valer su calidad y acabaron aplastando al Osnabrück. La gran estrella de la noche fue Harry Kane, quien finalmente se estrenó con su primer gol de la temporada, acompañado por el imparable Olise, que ya lleva tres goles en tres partidos. Los aficionados bávaros respiraban tranquilos mientras celebraban cada tanto.
Un inicio inesperado
Apenas cinco minutos habían pasado cuando los locales sorprendieron con un golazo de Robin Meissner, quien conectó una volea desde unos 30 metros que dejó helados a los seguidores del Bayern. Pero esa alegría les duró poco; tan solo seis minutos después, Kane hizo lo que mejor sabe: encontrar la red y devolverle al equipo la confianza perdida. Tras otro gol de Bischof, los jugadores del Bayern comenzaron a hacer lo que mejor saben: jugar a fútbol.
En los últimos instantes del encuentro, Olise sentenció el partido con un toque sutil por encima del portero rival. Y para cerrar la noche mágica, Kane volvió a marcar desde el punto penalti. Con esta victoria contundente, el Bayern demuestra que no solo son campeones por nombre, sino también por juego.
El sorteo de la segunda ronda será el próximo 5 de septiembre y será histórico: ¡se utilizará VAR en todos los encuentros! Esto promete añadir más emoción a una competición ya vibrante como es la Copa.

