El último día de mercado en el Real Madrid fue, para muchos, una jornada de tranquilidad casi inquietante. Si bien se concretó la salida de Manuel Ángel al Fulham y se esperaba con interés la marcha de Chema Andrés a la Premier, el club blanco parecía ser un mero espectador en un cierre frenético que mantuvo ocupados a equipos como el City y el Barcelona. Pero lo cierto es que si hacemos un poco de memoria, el Madrid ya había sellado su verano hace semanas, con la llegada del prometedor Yan Diomande desde el RB Leipzig por 125 millones de euros. Un desembolso que está manejando con mucha cautela.
Fichajes y decepciones
José Mourinho, quien ha tomado las riendas del equipo en esta nueva temporada, fue el encargado de guiar esta estrategia. La afición tenía esperanzas puestas en Rodri, pero este se decantó por los colores del Barcelona a pesar de que la oferta madridista era muy atractiva. En Concha Espina no ocultan su frustración; así lo mencionó uno de los directivos: “Rodri era la guinda del pastel”. Sin embargo, han hecho incorporaciones interesantes: Cucurella, Bernardo Silva, Dumfries, Konaté y Espí suman calidad y experiencia al plantel.
Aun así, hay que reconocerlo: aunque hayan logrado reforzar la plantilla sin dejarse llevar por locuras económicas gracias a las ventas de canteranos (211 millones tras la salida de Chema), hay cierta sensación agridulce. Y mientras tanto, los primeros partidos han dejado señales positivas en cuanto al rendimiento del equipo. Así que ahora solo queda esperar si esos refuerzos darán los frutos esperados o si acabaremos lamentando aquel ‘no’ rotundo de Rodri.

