Este verano, el Villarreal tiene motivos para sonreír y uno de los grandes protagonistas de esta alegría es Ayoze. Después de un año complicado, lleno de lesiones que lo mantuvieron al margen, el canario ha encontrado su ritmo y no hay quien lo pare. Con cada gol anotado durante la pretemporada, se siente más como aquel jugador que dejó huella en su primera temporada con el equipo.
Un regreso esperado
Ayoze se perdió la pretemporada pasada por una lesión justo en el primer partido, pero este año todo ha cambiado. En las últimas semanas, ha sido una pieza clave del equipo y ante el Galatasaray marcó su cuarto gol del verano. “Para un delantero siempre es bueno marcar goles”, dice Ayoze con una sonrisa que refleja su renovada confianza. Y es que cada tanto que anota le acerca más a la forma ideal para afrontar lo que viene: “Espero seguir replicando y estar regularmente en el campo”.
El tinerfeño aspira a volver a ese nivel deslumbrante que le hizo alcanzar 22 goles en su mejor campaña como amarillo. La temporada pasada fue un calvario para él debido a problemas musculares; encontrar continuidad fue casi una misión imposible. Pero ahora, junto al resto del equipo, parece haber logrado adaptarse perfectamente a las ideas de Iñigo Pérez.
A medida que se aproxima el inicio de la competición, Ayoze está ansioso: “Estamos ya con ganas de empezar”. Tras una pretemporada llena de aprendizaje y esfuerzo por alcanzar el ritmo competitivo necesario, siente que están listos para darlo todo desde el primer momento. “El míster nos está inculcando sus conceptos y ya no hay tregua”, asegura mientras mira hacia adelante con optimismo.

