El debut mundialista de nuestros jugadores del Mallorca ha tenido un sabor agridulce. Por un lado, Johan Mojica se lució con su Colombia, jugando los 90 minutos y contribuyendo a una victoria contundente por 3-1 ante Uzbekistán. Un día para recordar, sin duda. Pero por otro lado, Samú Costa se quedó en el banquillo, viendo cómo Portugal no lograba más que un triste empate (1-1) frente a la República Democrática del Congo.
Mojica: un fijo en la selección
Mojica no es nuevo en esto. Con esta titularidad ya suma minutos en dos mundiales y, recordemos que también fue clave en Rusia 2018. Aquel año, Colombia llegó lejos pero se despidió con honores tras caer ante Inglaterra en penaltis. Ahora, bajo las órdenes de Néstor Lorenzo, Mojica se ha ganado su puesto y es parte fundamental del equipo tras demostrar su valía incluso en la última Copa América.
Por otro lado, Samú Costa esperaba ansioso su turno, pero parece que Roberto Martínez tenía otros planes. Portugal alineó a un trío potente en el medio campo con Vitinha, João Neves y Bruno Fernandes. Aunque Samú ha sido uno de los máximos goleadores del Mallorca esta temporada con siete tantos, la realidad es que la competencia es feroz.
Aunque parece que le queda esperar para demostrar lo que puede aportar al equipo nacional—fuerza y compromiso defensivo—la frustración de ver cómo sus compañeros no logran marcar le debe haber dejado un sabor amargo. ¿Cuándo será su momento? Solo el tiempo lo dirá.

