Era una noche mágica en el Mundial de 2026 y Kylian Mbappé lo sabía. Tras un impresionante doblete frente a Senegal, el delantero francés brilló como nunca, convirtiéndose en el máximo goleador de la historia de la selección francesa. Y no se detiene ahí; está a solo dos goles de alcanzar a Klose, el rey de los Mundiales. ¡Qué manera de comenzar! Esto le da tranquilidad al equipo, algo fundamental cuando hay tanto en juego.
Un hombre ante las críticas
En plena zona mixta, y con esa humildad que lo caracteriza, Mbappé aprovechó para hablar sobre las críticas que ha recibido durante su carrera: “No tiene sentido buscar venganza. Si empezara a jugar para callar a todos los que me critican, tendría que jugar hasta los 80 años”. En lugar de dejarse llevar por la presión externa, él está aquí para hacer historia y contribuir a que su equipo levante el trofeo.
Aún emocionado por su récord goleador, confesó: “Estoy muy contento. Siempre quise dejar huella en mi país y hoy estoy un paso más cerca”. A pesar del bullicio mediático y la presión constante, sabe que su misión es ayudar al equipo a seguir avanzando en este torneo: “Vamos a seguir intentando escribir una gran página en la historia de la selección francesa. El camino será largo, pero estamos listos”.
No olvidó mencionar a sus seres queridos, quienes siempre están presentes en momentos clave: “Pensé en ellos mientras jugaba. Mi familia y amigos son mi motor cada vez que marco”.
Por último, habló sobre su conexión con Olise: “Jugar con él es fácil”, dijo sin dudarlo. Y así sigue avanzando Mbappé, entre goles y sueños compartidos.

