En una reciente charla con el diario Sport, Frenkie de Jong se sinceró y no se guardó nada. El jugador del Barça, con la franqueza que lo caracteriza, reconoció que ha cometido un error al distanciarse de los medios. “Siento que a la gente no le ha llegado el Frenkie real”, aseguró, lamentando su falta de comunicación en momentos cruciales.
De Jong reflexionó sobre cómo el silencio puede malinterpretarse. “Cuando dejas de hablar, la gente solo escucha lo que dicen otros”, dijo con cierta tristeza. Para él, lo importante es mostrar quién es realmente y no dejar que otros hablen por él. Aunque sabe cómo funciona el juego mediático, donde hay quien lanza mensajes para favorecer a ciertos jugadores, él prefiere mantenerse alejado de esas dinámicas: “No me siento cómodo con un equipo de prensa o marketing”.
Compromiso con el Barça
A pesar del revuelo mediático en torno a su futuro, De Jong dejó claro que nunca ha tenido intenciones de abandonar el club. “No me voy a ir. No he pensado ni un momento en irme”, afirmó contundente, mientras recordaba las tensiones pasadas con sus directivos. Ahora su relación con Deco y Laporta es buena y eso le da tranquilidad.
El internacional también tocó un tema delicado: las críticas que recibe por ser extranjero en un club tan vinculado a La Masia. “Es normal que prefieran ver a jugadores de casa; todos nuestros mediocampistas son canteranos”, explicó sin rencor, reconociendo que esa es parte de la cultura culé.
No obstante, De Jong considera esencial tener diferentes tipos de líderes dentro del vestuario. Él se ve como alguien que intenta dar ejemplo y ayudar cuando puede: “No soy un tipo que grite todo el rato; hablo cuando veo algo que mejorar”. Y así sigue construyendo su camino en un equipo donde cada vez más siente la conexión tanto con sus compañeros como con los aficionados.

