El Sporting de Gijón se enfrenta a los últimos siete partidos de LaLiga Hypermotion con un espíritu renovado. A pesar de que la meta del ‘playoff’ está a 9 puntos y con solo 49 en su cuenta, tanto el equipo como su entrenador, Borja Jiménez, mantienen viva la esperanza. «Todavía hay vida», dice el míster con esa chispa que lo caracteriza, justo antes de recibir al Cádiz.
Un desafío crucial por delante
Afrontar este partido es como una final para ellos. Ganar los siete encuentros restantes puede sonar utópico, pero Borja no pierde la fe. «Es complicado, sí, pero en el fútbol todo puede pasar», añadió mientras reflexionaba sobre la importancia de mantener la ficción enganchada. El primer paso hacia ese sueño comienza al ganar al Cádiz, un rival que aunque se encuentra en apuros y cerca del descenso, no debe subestimarse.
«Son un equipo peligroso en un mal momento», advierte Borja sin dejarse llevar por la confianza. Y tiene razón; cuentan con jugadores talentosos que han brillado en Primera División y son capaces de cambiar el rumbo del partido en cualquier instante.
Pero más allá de tácticas y estrategias, hay algo fundamental que Borja también quiere rescatar: la conexión entre el equipo y sus aficionados. «Recuperar esa unión entre afición y club es clave para ir todos a una», expresa con pasión. Con cada jugada y cada grito desde las gradas, sienten que pueden luchar juntos por ese anhelado ascenso a Primera. Así que aquí estamos todos, soñando junto al Sporting mientras persiguen su objetivo con determinación.

