El Atlético de Madrid lo ha vuelto a hacer. Con una mezcla de sufrimiento y determinación, el equipo rojiblanco ha alcanzado sus cuartas semifinales desde que Simeone se hizo cargo del club, eliminando por tercera vez al Barcelona en los cuartos de final de la Champions. ¿Quién lo diría? Antes de la llegada del Cholo, solo había llegado a esta fase en tres ocasiones a lo largo de su historia.
Ayer, mientras los aficionados contenían el aliento, los jugadores celebraron un triunfo que parecía imposible en un momento dado. Musso, uno de los héroes del partido, no pudo contener su frustración ante las voces que hablaban de un “robo”: “Es una locura querer hacer pasar esto como un robo”, dijo. Y es que el ADN del Atlético ha cambiado radicalmente; ya no se rinde tan fácilmente como antes.
Un caprichoso destino
El destino siempre parece tenerle ganas al Atlético. En 2014 y 2016 se quedó a las puertas tras eliminar al Barcelona con figuras legendarias como Messi e Iniesta. Esta vez les tocó medirse contra una nueva generación comandada por Lamine Yamal y Pedri, pero el resultado fue el mismo: derrota para los culés y alegría para los colchoneros.
A pesar de las diferencias en palmarés entre ambos equipos, el Atlético ha encontrado la fórmula perfecta para competir al más alto nivel europeo. Tres enfrentamientos directos contra el Barça han terminado con tres eliminaciones para ellos; así son las cosas. Ahora solo queda esperar quién será su rival en las semifinales: Arsenal o Sporting de Portugal. Desde casa, los hombres de Simeone mirarán con atención desde dos pasos de Budapest, donde podrían redimirse tras perder dos finales ante su eterno rival.
Con cada paso que dan hacia adelante, Simeone está escribiendo una nueva historia para el club. Es curioso pensar que solo el Real Madrid ha sido un verdadero verdugo en este camino europeo; más allá de esas finales fatídicas y unas semifinales en 2017 que cerraron la puerta del Calderón al continente.
Así pues, aquí estamos celebrando cada paso firme que da este equipo bajo la batuta del Cholo. En total ya han alcanzado más semifinales bajo su mando que durante toda la historia previa del club. Para encontrar ese primer hito hay que retroceder hasta la temporada 58-59 y recordar cómo cayeron ante el Real Madrid.
Poco a poco, con esfuerzo y entrega innegables, el Atlético sigue demostrando que está hecho para grandes cosas en Europa.

