Este domingo, el Palmer Basket Mallorca Palma estuvo a punto de llevarse la victoria en uno de los recintos más desafiantes de la liga, el Movistar Arena. A pesar de que los nuestros dominaron gran parte del encuentro, al final se encontraron con una amarga derrota ante Estudiantes por 73-70. Con solo diez segundos en el reloj y un punto abajo, fallaron una posesión clave que podría haber cambiado el rumbo del partido. Ahora se enfrentan a un derbi crucial que decidirá su futuro en la Primera FEB.
Un inicio esperanzador pero incierto
Desde el primer momento, el equipo balear saltó a la pista con una actitud firme. Gracias a su intensa presión defensiva, lograron acabar el primer cuarto con una ventaja de 12-17. La dinámica positiva continuó al inicio del segundo periodo, donde llegaron a tener hasta diez puntos de diferencia. Sin embargo, Estudiantes no se quedó atrás y apretó al final del cuarto para llegar al descanso con un ajustado 33-29.
En la reanudación, los mallorquines recuperaron su mejor versión y comenzaron un intercambio constante de canastas. Al ver las debilidades defensivas de sus rivales, volvieron a tomar el mando (40-43) y cerraron el tercer cuarto con una ilusionante ventaja de nueve puntos (48-57). Pero lo que parecía una victoria casi asegurada se tornó tenso en los últimos minutos; aunque resistieron las acometidas locales y lograron empatar (59-61), pequeños detalles marcaron la diferencia.
A pesar del esfuerzo monumental mostrado durante todo el partido, ese definitivo 73-70 dejó un sabor amargo para un Palmer Basket que demostró estar preparado para competir contra cualquiera. Ahora, solo les queda concentrarse en su próximo enfrentamiento contra Fibwi Mallorca en Son Moix; ahí decidirán si pueden mantener su puesto en la segunda categoría del baloncesto español.

