El ambiente en el GP de Miami estaba cargado de emoción y expectativas. Fernando Alonso, con su habitual sinceridad y algo de cansancio tras una intensa carrera, se plantó ante los medios. Con una sonrisa y un aire de complicidad, respondió a la pregunta sobre su futuro en la Fórmula 1. «¿Quizá si logro un quinto en alguna carrera?», le inquirió un periodista británico. Y ahí fue cuando el asturiano lanzó su frase: «Si logro un quinto en alguna carrera me retiro esa misma tarde». Una broma que no solo hizo reír a los presentes, sino que también dejó claro lo lejos que están sus aspiraciones.
Desafíos y realidades en la pista
A pesar de que Alonso mostró cierta satisfacción por haber terminado con ambos coches en la carrera, no pudo evitar señalar las dificultades del equipo Aston Martin. «Estábamos esperando a que lloviera para ver si así podíamos mejorar nuestra situación», comentó con tono reflexivo. Pero incluso eso parecía una ilusión: «Estábamos siempre detrás del siguiente coche; así que aunque llueva, ellos seguirán adelante».
Los problemas técnicos siguen acechando al equipo. Aseguró que las vibraciones del coche han mejorado, pero también fue claro al señalar que el rendimiento no ha cambiado significativamente desde Japón. En sus propias palabras: «La fiabilidad ha mejorado, pero el rendimiento sigue siendo muy similar».
Y como si fuera poco, mencionó un doloroso problema con la caja de cambios que arrastran desde los test en Bahréin. «No sé qué pasa exactamente; era raro al reducir y subir marchas», confesó mientras miraba hacia el futuro y se preparaba para Canadá.
A pesar de todo, Alonso mantuvo una actitud positiva: «Estoy tranquilo porque entiendo la situación… Si conseguimos unas décimas más rápidas por carrera, seguiríamos en P20 o P19. La realidad es dura», finalizó con un toque de resignación pero sin perder su esencia luchadora.

