En el mundo del baloncesto, a veces la vida nos pone en situaciones complicadas. Eso es justo lo que están viviendo el Fibwi Mallorca y el Palmer Basket, dos equipos que se enfrentan a un destino incierto en la Primera FEB. Con cuatro partidos cruciales por delante, cada encuentro será una auténtica batalla donde no hay lugar para los nervios. El segundo fin de semana de mayo, el Palau d’Esports de Son Moix acogerá un duelo fratricida entre ambos, que podría ser determinante para su futuro.
Un camino lleno de obstáculos
El Fibwi Palma, dirigido por Pablo García, llega con una mochila pesada; diez derrotas consecutivas son un lastre difícil de llevar. El equipo ha pasado de soñar con los playoffs a luchar desesperadamente por la permanencia. Este miércoles recibirán a un Gipuzkoa que viene al alza y busca consolidarse entre los equipos de ascenso. Enfrentarán luego a un Palencia casi imbatible en casa y cerrarán con Leyma Coruña, que pelea por el título. Sin embargo, tienen algo a su favor: el basquetaverage favorable con Melilla y una victoria ante Palmer en su primer encuentro.
Cambiando de tercio, tenemos a Cartagena que, después de su reciente victoria en Son Moix, parece haber encontrado algo de luz al final del túnel. Pero no será fácil; sus próximos encuentros contra Fuenlabrada y Palencia serán decisivos si quieren mantener las esperanzas.
Por otro lado, Melilla ha resurgido como un ave fénix tras tres victorias consecutivas. Su calendario es más accesible y podrían asegurarse la permanencia si mantienen este ímpetu.
No podemos olvidar al Palmer Basket, cuyo camino se ha vuelto espinoso; solo han ganado uno de sus últimos cinco partidos y las lesiones están haciendo mella en el equipo. Este miércoles juegan contra Oviedo y necesitan urgentemente dar un golpe sobre la mesa si no quieren caer al abismo.
Finalmente está Tizona Burgos, casi condenados a Segunda FEB; les queda poco tiempo para revertir su situación crítica. La presión está presente para todos estos equipos mientras se acerca la jornada decisiva.

