Gabriel Subías, junto a María España, Ana García, Jordi Riera y Alberto Antuña, se reunió este martes frente a las puertas de World2Meet. Con una sonrisa que delataba la emoción del momento, analizó el histórico ascenso del equipo tras la inesperada derrota de su rival directo, el Celta Femxa Zorka en Logroño. “Este éxito supone una mayor responsabilidad”, afirmó Subías, quien no pudo contener su agradecimiento hacia todos los que han trabajado duro esta temporada. “Ya forma parte de la historia del baloncesto mallorquín”, añadió con orgullo.
El CEO de World2Meet compartió que todavía no se creía lo que habían conseguido. “Aún no soy consciente de lo que hemos logrado”, confesó el alma del equipo, admitiendo que incluso después del partido estaba nervioso y vacío tras ver cómo Bosonit vencía al Celta. Un momento agridulce.
Mirando hacia adelante con cautela
A pesar de la euforia por el ascenso, Subías decidió no aventurarse en hablar sobre el futuro: “Sería una falta de respeto con lo que aún queda por terminar esta temporada”. Sin embargo, dejó entrever que ya tenía claro quién dirigirá al equipo en la próxima campaña. La intriga se mantiene.
Durante la charla también explicó por qué los partidos clave del sábado no se jugaron a la misma hora. Aunque estaban programados para coincidir a las 19:00 h., una propuesta televisiva les llevó a adelantar su encuentro a las 16:30 para asegurar que todos los baleares pudieran disfrutarlo. “Es cierto que luego quedó un poco frío cuando Celta perdió”, reconoció.
Subías mostró especial cariño hacia su entrenador, Alberto Antuña: “Vino el año pasado en un momento complicado y era el hombre adecuado para esta temporada”. El técnico murciano destacó también el esfuerzo de sus jugadores y comentó cómo esperaban un tropiezo del Celta antes de llegar a este punto decisivo. La única derrota ante ellos fue un empujón para entrenar más fuerte: “Nos hizo mejorar y ganamos los siguientes encuentros por 40 puntos”. La sensación de superioridad sobre sus rivales es palpable, aunque Antuña expresó cierta frustración por sentirse subestimado: “Detrás hay mucho trabajo”.
Aunque hay alivio por haber cumplido el objetivo, también hay melancolía porque esta gran temporada está llegando a su fin.

