Este sábado, el Azulmarino juega su último partido en Son Moix, y lo hace con una oportunidad dorada: ¡el ascenso a la Liga Femenina Endesa está al alcance de la mano! Bajo la dirección de Alberto Antuña, el equipo se encuentra a un paso de dejar su huella en la historia del baloncesto femenino. A las 16:30 horas (en IB3 TV), nos espera un emocionante enfrentamiento contra el Real Canoe, antes de que termine la liga.
Una temporada casi perfecta
El club mallorquín llega a este crucial encuentro liderando la tabla clasificatoria tras haber arrasado en casi todos sus partidos, salvo uno. Esa única derrota ocurrió en Vigo, cuando se enfrentaron a su principal rival, el Celta Femxa Zorka. Pero aquí está la buena noticia: si las viguesas caen este mismo día (19:00 horas), el Azulmarino podría proclamarse campeón antes incluso de su última jornada. De lo contrario, todo se decidirá en ese último partido donde ellos tendrían todas las de ganar para alcanzar el ansiado ascenso.
En una rueda de prensa llena de emoción y expectativa, Antuña no dudó en comentar: «Estamos ante una semana diferente; ya se nota que queda poco. Este es uno de los retos que nos propusimos desde agosto: ganar todos los partidos en casa. Sabíamos que si lo hacíamos, nuestras opciones para un ascenso directo serían muy altas». También tuvo palabras amables para su rival: «El Real Canoe ha hecho un buen trabajo esta temporada; aunque estén descendidos, han competido bien en casa». Enfatizó también que deben seguir firmes y concentradas para lograr la victoria.
Poco después llegó el turno de escuchar a Maria España Almendro, capitana del equipo. Con una mezcla de nervios y emoción declaró: «Este partido es igual de importante que cualquier otro. Queremos salir con una victoria y acercarnos al objetivo final». La mallorquina dejó claro que están deseando despedirse de su afición con un triunfo rotundo. Y para terminar, añadió con sinceridad: «Estoy muy contenta; hemos formado un gran grupo y todas merecemos estar aquí».

