Desde el corazón de la Franja de Gaza, un eco de dolor resuena cada día más fuerte. En este miércoles fatídico, las autoridades, bajo la dirección del Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás), han actualizado la desgarradora cifra a 765 palestinos muertos debido a los ataques del Ejército israelí. Este horror se ha desatado desde que entró en vigor el alto el fuego, que comenzó en octubre de 2025 tras un acuerdo sobre el futuro del enclave.
En un comunicado impactante del Ministerio de Sanidad gazatí, se reportaron en las últimas 24 horas ocho muertes y 29 heridos más. Y así, el número total asciende a 2.140 heridos. Pero las cifras no terminan ahí; durante este periodo sombrío, también se han recuperado 760 cadáveres de zonas donde antes estaban las tropas israelíes.
Dificultades desesperantes para los servicios sanitarios
Aún más preocupante es la situación crítica que enfrenta la atención sanitaria. Mahmud Hamad, director de Asuntos Administrativos del Ministerio, expresó su profunda preocupación por los “difíciles desafíos” para mover ambulancias y otros vehículos médicos. De hecho, mencionó que un asombroso 70% de estos vehículos están fuera de servicio debido a los constantes ataques.
“La falta de piezas y problemas técnicos han hecho que sea casi imposible mantenerlos operativos”, señaló Hamad con pesar. ¿Y qué significa esto? Que cada vez es más complicado atender a quienes lo necesitan urgentemente. La crisis está dañando la capacidad de respuesta necesaria para transportar pacientes y heridos. “Es fundamental asegurar los suministros esenciales y recursos necesarios”, subrayó Hamad mientras recordaba que esta responsabilidad recae sobre quienes supervisan la situación sanitaria y humanitaria en Gaza.
A medida que continúan las críticas hacia Israel por sus restricciones severas a la ayuda humanitaria, queda claro que este es un momento crítico donde cada vida cuenta y cada decisión puede marcar la diferencia entre salvar una vida o perderla.

