En el vibrante ambiente del RCDE Stadium, donde las emociones suelen estar a flor de piel, un grupo de aficionados del Barcelona decidió dejarse llevar por la pasión y entonó un cántico que no pasó desapercibido. LaLiga, con su mirada atenta sobre lo que sucede en los estadios, ha decidido actuar y ha elevado una denuncia al Comité de Competición de la RFEF y a la Comisión Antiviolencia. Y es que, lo que se escuchó desde la ‘Grada Gol 1957’, una nueva zona de animación inaugurada recientemente, no fue precisamente un canto a la unidad.
Cánticos prohibidos y su impacto
Durante el partido, en momentos clave como el minuto 30, 55 y 65, los aficionados comenzaron a gritar “Odio al Espanyol”. Un mensaje claro que se repitió en varias ocasiones y que llevó a la delegación del Espanyol a reaccionar con rapidez. En esos instantes críticos, se emitieron mensajes recordando que la legislación prohíbe cualquier acto violento o xenófobo. Es triste tener que recordar esto en un evento deportivo.
LaLiga no se queda atrás; cada semana envían informes sobre cánticos que incitan al odio o contienen insultos intolerables. Estos comportamientos son sancionados según el Código de Disciplina Deportiva. Sin embargo, parece que hay quienes siguen ignorando estas normas básicas de convivencia. Además, desde hace tiempo LaLiga solicita más poderes para combatir esta lacra social.
Y si esto fuera poco, todo este revuelo llega justo después de que Pol Lozano, centrocampista del Espanyol, tuviera que cerrar su cuenta de Instagram tras recibir una avalancha de insultos por parte de algunos aficionados del Barça. En rueda de prensa, Lozano fue claro: “Se ha visto aquí delante de todos el respeto hacia otros compañeros”, dejando entrever lo absurdo e insostenible que resulta esta situación.
A veces nos preguntamos hasta dónde vamos a llegar con este tipo de actitudes en el fútbol. Es hora de reflexionar sobre lo realmente importante: disfrutar del deporte sin caer en odios irracionales.

