Hoy es uno de esos días que marcan la diferencia para el RCD Mallorca. Los bermellones están con los nervios a flor de piel, atentos a lo que suceda en otros campos. A medida que se acercan las horas, la importancia del momento se vuelve abrumadora. Enfrentarse al Rayo Vallecano mañana en Son Moix (16:15 horas/Movistar) no es solo un partido más; es una batalla crucial por la permanencia.
Los rivales directos y un ojo en los resultados
Pensar en lo que está en juego puede quitar el sueño a cualquiera. Hoy, varios equipos luchan por salir del pozo y cada resultado cuenta. El primero en saltar al césped será el Real Sociedad-Alavés, un duelo a las 14 horas donde todos los ojos estarán puestos. La Real tiene 32 puntos, uno más que nuestro equipo, así que necesitamos que ellos saquen un buen resultado. Un triunfo les acercaría mucho a la salvación y nos dejaría con algo de aire.
No obstante, eso no es todo. El siguiente partido entre Elche y Valencia, dos rivales directos por la permanencia, puede ser otro capítulo decisivo. Si Elche pierde (tienen 29 puntos), podrían quedar muy tocados, mientras que Valencia podría casi asegurar su salvación con una victoria.
A las 21 horas, nuestros amigos del Sevilla también entrarán en acción contra el Atlético de Madrid. Con ellos empatados a puntos con nosotros, cualquier tropiezo podría darles alas o dejarnos atrapados en la zona roja.
Si hoy las cosas salen bien y logramos sumar tres puntos ante el Rayo mañana, sería como un respiro profundo tras una larga carrera; pero si fallamos… bueno, podríamos comenzar ese partido ya mirando hacia abajo y eso sí que sería presión pura.

