El Martes Santo, el 31 de marzo, no es un día cualquiera en Palma; es una jornada que vibra con la devoción de cientos de fieles que se congregan para rendir homenaje a la Virgen Dolorosa. Desde la Iglesia de Sant Nicolau, esta hermosa procesión se adentra por las encantadoras calles del casco antiguo, convirtiendo cada rincón en un escenario lleno de emoción y tradición.
La Real Cofradía de la Verge Dolorosa, que data de 1750, se erige como la segunda cofradía más antigua de nuestra querida Palma. Solo hay que pensar en lo que significa esta figura religiosa para los lugareños y visitantes. Es como si todos nos uniéramos bajo el manto protector de la Virgen, compartiendo un momento único que trasciende el tiempo.
Itinerario cargado de historia y fervor
A las 21 horas, dará inicio este emotivo recorrido por las siguientes calles: C/ Sant Nicolau, Pl. Frederic Chopin, Tous i Maroto, Constitució, Passeig del Born y muchas más hasta llegar a la Iglesia de l’Anunciació de Maria. Cada paso cuenta una historia, cada esquina guarda un recuerdo. Los habitantes disfrutan viéndola pasar mientras comparten anécdotas entre risas y lágrimas.
No podemos olvidar que ese mismo Martes Santo también se celebra otra procesión: la Verge del Carme del Coll d’en Rabassa, que comenzará a las 19 horas. Su ruta es igualmente significativa: Pl. de l’Església, Bartomeu Castell y otros puntos emblemáticos hasta llegar a su parroquia. Sin duda, ambos eventos hacen eco en nuestros corazones.
A medida que avanzamos hacia esta fecha tan esperada, recordemos lo importante que es vivir juntos estas tradiciones que nos unen como comunidad. ¿Quién se anima a acompañar a nuestras vírgenes por las calles?

