La madrugada de este miércoles, la emblemática pastelería argentina MDQ, situada en Jaime III, Palma, vivió una escena digna de película de suspense. Eran aproximadamente las 03.30 horas cuando dos hombres decidieron entrar al establecimiento a golpe de cristal roto, con la intención de hacerse con el dinero de la caja registradora. «Las cámaras los grabaron mientras intentaban llevarse lo que podían», nos cuenta la dueña, visiblemente afectada por lo sucedido.
A pesar del intento fallido de robar, ya que cada noche se retira el efectivo y apenas lograron rasguñar unas monedas, los daños materiales son significativos. La propietaria menciona con tristeza: «No es solo el dinero; han destrozado el cajero que vale unos diez mil euros y también han roto la cristalera».
¿Quiénes son estos ladrones?
Aunque los delincuentes fueron rápidamente identificados y detenidos, lo más inquietante es que uno de ellos le resulta conocido a la dueña. «Siempre le veo pidiendo monedas por aquí», confiesa con desánimo. El mismo hombre ya había intentado acceder a las instalaciones anteriormente.
No se trata únicamente del impacto económico; es la sensación de vulnerabilidad en una comunidad donde todos nos conocemos. Al final del día, esto no debería ser lo normal.

