En un giro inesperado de los acontecimientos, el Gran Premio de Brasil de MotoGP se ha visto obligado a detenerse. ¿La razón? Un enorme agujero que ha hecho acto de presencia en plena recta de meta, una de las más largas del campeonato, con sus 994 metros. El renovado circuito de Goiânia está estrenándose en este Mundial y ya ha dado más sorpresas de las esperadas.
Apenas habíamos disfrutado de la clasificación para conocer quiénes ocuparían las primeras posiciones en la parrilla cuando, tras la Q2, el asfalto decidió ceder ante las intensas lluvias caídas días atrás. Todos estábamos expectantes para el Sprint que debía celebrarse a las 19:00 hora peninsular, pero ese evento quedó suspendido temporalmente mientras el equipo de seguridad evaluaba los daños.
Las lluvias y sus consecuencias
Tome Alfonso, el responsable máximo del tema seguridad en MotoGP, explicó que todo esto era consecuencia del mal tiempo. La lluvia había generado un corrimiento de tierras y la situación se tornó crítica; sin embargo, parece que el socavón no afectó directamente a la trazada principal y eso fue un alivio.
Afortunadamente, los operarios no perdieron tiempo y se pusieron manos a la obra para reparar lo antes posible esta anomalía. Gracias a su esfuerzo casi contrarreloj, lograron salvar la jornada. Aunque hubo cambios en el programa: tras el Sprint solo se disputará la clasificación de Moto3 hoy mismo; mientras que Moto2 deberá esperar hasta mañana para poder entrar en acción.
No olvidemos que este fin de semana ya tuvo complicaciones desde el viernes debido a barro acumulado en pista por las lluvias torrenciales. A pesar del caos inicial y algunas humedades ocultas aquí y allá, hemos podido ver algo emocionante sobre dos ruedas… aunque siempre con un ojo puesto en el cielo.

