El Ejército israelí ha vuelto a encender la mecha del conflicto con nuevos bombardeos en el centro de Teherán. Este martes, anunciaron que han atacado lo que ellos llaman «infraestructura del régimen terrorista iraní», enfocándose en sedes de la Guardia Revolucionaria y el Ministerio de Inteligencia. Y es que esta ofensiva, que comenzó a finales de febrero junto a Estados Unidos, parece no dar tregua.
Una escalada peligrosa
Durante la jornada del lunes, Israel se jactó de haber golpeado «dos sedes» vinculadas a la inteligencia militar iraní y otro edificio más del Ministerio de Inteligencia. En su comunicado, aseguran que estos ataques son parte de una estrategia para debilitar las capacidades defensivas de Irán, además de mencionar que también bombardearon almacenes de armas y sistemas antiaéreos. ¿Hasta dónde van a llegar?
La cifra oficial por parte de Irán habla ya de más de 1.500 muertos debido a esta ofensiva; sin embargo, la ONG Human Rights Activists in Iran sostiene que la cifra real podría superar los 3.000 fallecidos. Mientras tanto, las negociaciones entre Estados Unidos e Irán sobre un nuevo acuerdo nuclear parecen estar cada vez más lejos y las tensiones aumentan como nunca.
En medio de este caos, Teherán ha respondido atacando intereses israelíes y estadounidenses en Oriente Próximo. La situación es crítica y la preocupación por una mayor escalada bélica crece entre todos nosotros.

