El Consell de Mallorca ha decidido dar un paso al frente en la protección de nuestros tesoros arqueológicos, destinando más de 780.000 euros entre 2024 y 2025 para la compra de terrenos que albergan yacimientos de gran valor histórico. Esta iniciativa no solo busca preservar lo que nos conecta con el pasado, sino también hacer accesible este legado a las futuras generaciones.
Compromiso con la historia
Llorenç Galmés, presidente del Consell, subraya que esta inversión es un claro reflejo del firme compromiso que tienen con el patrimonio histórico de Mallorca. «Es una parte esencial de nuestra identidad», afirma, haciendo hincapié en que asegurar estos espacios no solo resguarda su integridad, sino que también abre la puerta a investigaciones futuras y a su valoración por parte de todos nosotros.
Antònia Roca, vicepresidenta del Consell y consellera de Cultura y Patrimonio, se une a esta visión compartiendo que preservar los yacimientos arqueológicos es como preservar nuestra propia historia. Ella destaca cómo estos lugares pueden convertirse en recursos culturales y educativos esenciales para nuestra comunidad.
A lo largo del 2024, el Consell ha concedido ayudas por valor de 481.520 euros a varios municipios como Manacor, Alcúdia o Santa Margalida para adquirir «enclaves de alto valor arqueológico». Y no se detiene ahí; en 2025 se han sumado otros 300.000 euros, extendiendo estas ayudas a localidades como Sant Llorenç des Cardassar y Felanitx. Todo esto tiene un mismo objetivo: incrementar el patrimonio público protegido y garantizar su conservación a largo plazo.
Entre los destacados se encuentran joyas como la basílica paleocristiana de Son Peretó o la ciudad romana de Pollentia. Estos espacios son recordatorios tangibles de nuestra historia colectiva, pero también son oportunidades para que todos podamos aprender sobre nuestras raíces.

