El pasado viernes, las Fuerzas Armadas de Kuwait sorprendieron a todos al informar sobre un incendio en una de sus principales refinerías. Sí, esa misma que pertenece a la Compañía Nacional de Petróleos de Kuwait, conocida como KNPC. Todo esto ocurrió tras un ataque con drones, aunque afortunadamente hasta ahora no hay que lamentar víctimas mortales ni heridos.
Un contexto complicado
Este incidente se da en medio de una escalada de tensiones en el golfo Pérsico, donde los ataques se han intensificado como respuesta a las acciones recientes de Estados Unidos e Israel contra Irán. La refinería afectada, Mina Al Ahmadi, fue golpeada por drones hostiles, lo que provocó varios incendios. Sin embargo, según el comunicado del Ejército kuwaití, muchos de estos fuegos ya han sido sofocados y otros están controlados.
No solo eso; el Ministerio de Defensa también ha compartido que durante las últimas 24 horas se logró “neutralizar” un misil balístico dirigido a su territorio. De hecho, se registraron 25 drones en total y al menos 15 fueron derribados gracias a sus sistemas de defensa antiaérea. Fue precisamente dos de esos drones los que impactaron la refinería mencionada.
A pesar del caos reinante, las Fuerzas Armadas de Kuwait reafirmaron su compromiso absoluto con la seguridad nacional y la soberanía del país. En momentos como este es cuando realmente podemos apreciar el valor y la determinación para enfrentar situaciones adversas.

