En los últimos años, Nusret Gökçe, conocido como Salt Bae, ha logrado convertirse en una figura icónica del mundo gastronómico. Su estilo único de servir platos, especialmente esa forma tan peculiar de lanzar sal, ha atraído a miles de comensales a sus restaurantes. Pero, ¿es todo oro lo que reluce? Esta fue la pregunta que se planteó Arucinante, un influencer gastronómico con más de cinco millones de seguidores en TikTok, tras su visita al Nusr-Et en Estambul.
Un vistazo crítico a los precios y sabores
A pesar de que los platos no eran del todo malos, Arucinante dejó claro que hay opciones mucho mejores en Madrid. Comenzó su relato con un carpaccio de ternera que le costó unos 28 euros. «No es barato, pero tampoco es una barbaridad», aseguró. Sin embargo, lo que realmente le preocupaba era el aliño: «Perdía un poco el sabor».
A continuación llegó el turno del steak tartar por 32 euros. «La carne está muy buena», admitió. Pero él mismo se preguntaba si era necesario acompañarlo con pan, ya que pensaba que la mostaza potente y la pimienta negra aportaban más al plato.
No solo eso; también probó una hamburguesa por 19 euros, cuyo pan dejó mucho que desear según su opinión. Y luego llegó el famoso plato estrella: carne de ternera de 300 gramos por nada menos que 54 euros. «Está rica», reconoció, «pero para ese precio no está a la altura». En Madrid puedes encontrar carne igual o mejor a precios más razonables.
Su crítica resonó entre sus seguidores y alcanzó casi dos millones de visualizaciones en apenas dos días. Los comentarios no se hicieron esperar: muchos cuestionaron tanto los precios como la calidad del servicio y la cocción.
«Está crudo», decía uno; otro apuntaba al hecho de que «pagamos por comida sin cocinar»; mientras otros simplemente gritaban al timo desde sus pantallas.

