La madrugada en Palma se tornó caótica cuando un hombre de 42 años, visiblemente ebrio, decidió poner a prueba su suerte al volante. Este conductor, que no solo ignoró las normas de tráfico sino que también triplicó la tasa máxima de alcohol permitida, acabó estampándose contra unos contenedores justo enfrente de la Jefatura Superior de Policía Nacional.
El accidente ocurrió alrededor de las 2:40 horas en el Paseo Mallorca. Según cuentan testigos, el coche circulaba a gran velocidad antes de perder el control y volcarse. Afortunadamente, el hombre salió ileso del vehículo; pero eso no le exime de ser acusado por un delito contra la seguridad vial.
Rápida respuesta policial
Los agentes que estaban en la Jefatura escucharon un estruendo y salieron corriendo para ver qué había pasado. Al llegar, encontraron el coche volcado y rápidamente ayudaron al conductor a salir. Sin embargo, no pasó mucho tiempo antes de que la Policía Local llegara al lugar para someterlo a pruebas de alcohol. El resultado fue alarmante: más de 0,80 mg/l.
A raíz del incidente, los bomberos también tuvieron que intervenir debido al humo que empezaba a salir del motor del coche. Una dotación del Parc de sa Teulera llegó para desconectar las baterías y asegurarse de que todo estuviera bajo control.
Este tipo de situaciones nos recuerdan lo importante que es ser responsables al volante y pensar en nuestra seguridad y la de los demás. La noche pudo haber terminado en tragedia, pero afortunadamente solo fue un susto.

