Martín Demichelis, el nuevo timonel del Mallorca, llegó a la sala de prensa de Son Moix con una sonrisa que reflejaba su renovada esperanza. A tan solo dos semanas de asumir el mando, se siente mucho más optimista que en su llegada. Consciente de la crucial cita contra el Espanyol, donde los tres puntos son vitales para salir del descenso tras un mes complicado, Demichelis dejó claro que no es momento de entrar en pánico.
La estrategia y el compromiso del equipo
El entrenador argentino se mostró reservado sobre el esquema táctico que utilizará ante los ‘pericos’, después de haber sorprendido con su planteamiento ante Osasuna. «Soy pragmático», dijo. «Me gusta jugar con extremos, pero en casa ellos te presionan mucho». Con esas palabras nos invita a pensar que está preparando algo especial.
En cuanto a las bajas, Raíllo sigue siendo un tema candente. «Salió por decisión propia y estuvo dos días fuera», comentó Demichelis sobre su capitán. Aunque Raíllo quiere estar presente, el médico lleva la voz cantante. Y mientras tanto, la cantera también da pasos al frente: Olaizola, Leo Sánchez y Jandro han sido convocados para esta importante batalla.
Abdón es otro nombre que destaca en las ausencias; un jugador ejemplar según Demichelis: “Es súper positivo y uno de los referentes para la afición”. El técnico sabe que necesitará cada gota de esfuerzo y compromiso del equipo para afrontar este reto.
Aunque el Espanyol no ha tenido un buen inicio en 2026, eso no le resta importancia al rival. Demichelis afirma: “Tuvieron un gran arranque y hay que respetarlo”, pero enfatiza que lo más importante es lo que ellos deben hacer dentro del campo. Su enfoque parece ser claro: poner al Mallorca en primer lugar.
Este partido será especial para él; será su debut oficial en Son Moix y ya ha dejado caer su deseo de crear una conexión profunda con la afición: “Necesitamos unión, les queremos regalar un buen partido”. Con esa energía contagiosa y esas ganas de luchar por cada balón, nos recuerda lo esencial en momentos difíciles: “Cuando la marcha se pone dura, los duros nos ponemos en marcha”. Así finalizó su discurso lleno de ilusión y valentía.

