Emmanuel Carrère, el conocido escritor francés, vuelve a abrir su corazón en su último libro, ‘Koljós’, donde se sumerge en la vida de su madre, Hélène Carrère d’Encausse, una historiadora de renombre y figura clave en la Academia Francesa. Aunque ella falleció en agosto de 2023, antes de que tuviéramos tiempo para digerir la noticia o llorar su partida, Emmanuel ya estaba escribiendo sobre ella. Un acto valiente y sincero.
Un viaje entre luces y sombras
La historia es personal y familiar, un viaje que le lleva a explorar sus raíces. Carrère se había cansado de la autobiografía tras ‘Yoga’, pero ¿quién puede evitar mirar hacia atrás cuando pierde a un ser querido? “Es un momento muy humano”, dice, mientras reflexiona sobre lo que significa perder a los padres. Su relación con ellos era compleja; con su madre fue fácil durante años y con su padre algo más distante. Sin embargo, el deseo de conocerlo mejor lo empujó a escribir este libro.
¿Y qué hay del duelo? Carrère menciona que escribir sobre ello ha sido dulce más que doloroso. Lo curioso es que el verdadero protagonista parece ser su padre, quien emerge del relato como una figura iluminada por la narrativa de su hijo. El autor confiesa: “Mi madre era la heroína y mi padre el coautor”, revelando así cómo sus vidas se entrelazan.
Aunque algunos podrían pensar que hablar sobre sus padres puede incomodar o causar tensiones familiares, Emmanuel encontró el apoyo incondicional de sus hermanas al compartirles las páginas del manuscrito antes de publicarlo. No siente culpa; por el contrario, considera bello contar cómo vivió esos momentos tan íntimos.
El título ‘Koljós’ nos lleva directamente a ese pasado soviético tan presente en su hogar desde pequeños. Su madre confiaba en un futuro democrático para Rusia; sin embargo, Carrère ahora ve esa esperanza como una ilusión perdida.
Finalmente, reflexionando sobre temas complejos como Rusia y la política actual -especialmente ante figuras controvertidas como Trump- Emmanuel da voz a sus experiencias: “Presenciarlo de cerca es horrible pero también gracioso”. Una mezcla extraña pero realista que nos recuerda lo absurdos que pueden ser algunos momentos históricos.

