Esta mañana, un grupo de vecinos de Santa Catalina i Es Jonquet ha hecho sonar las alarmas al denunciar los graves daños que ha sufrido la fuente del parque de Sa Feixina. Todo esto tras la instalación de una pista de hielo para el mercadillo alemán de Navidad, que estuvo ocupando este espacio durante dos meses. Como bien dijeron algunos miembros de la asociación Barri Cívic, «los trabajadores que cuidan del mantenimiento han confirmado que la fuente está dañada debido a la mala colocación de dicha pista».
Consecuencias inesperadas para los ciudadanos
Pero esto no es solo un pequeño contratiempo. Los vecinos advierten que la instalación del mercadillo privado ha tenido repercusiones serias. La reparación de la fuente, ahora inutilizable por culpa del andamiaje pesado que soportó durante tanto tiempo, correrá a cargo del bolsillo de todos nosotros. Así lo explican con preocupación: «Desde que se desmontaron las instalaciones a mediados de enero, la fuente no ha vuelto a funcionar». Técnicos ya han confirmado a los representantes vecinales que el motivo detrás de su inactividad es precisamente este.
Aparte, el paisaje del parque también ha quedado tocado; el ajardinamiento alrededor se encuentra arrasado, dejando un panorama desolador después de estar cubierto tanto tiempo.
Y aquí no acaba la historia. La llegada del mercadillo navideño ya había generado malestar entre los comerciantes locales. Un evento privado bajo el nombre Christmas in Palma generó tensiones y fue visto como una competencia desleal. Según algunos trabajadores del sector, este movimiento es parte de por qué muchos feriantes fueron excluidos este año en otros mercados emblemáticos como Parc de Ses Estacions o Las Ramblas.
Parece que esta situación nos deja con más preguntas que respuestas, y lo único claro es que los vecinos están decididos a luchar por su parque y sus derechos.

