En la mañana del 4 de marzo, Madrid se convirtió en el escenario de un nuevo episodio en las relaciones entre España y Estados Unidos. La Casa Blanca lanzó una afirmación que dejó a muchos con la boca abierta: aseguraron que el Gobierno español había acordado cooperar con el Ejército estadounidense. Pero, ¿es realmente así?
Todo comenzó cuando el presidente Pedro Sánchez reiteró su firme posición de no ceder las bases militares de Rota y Morón para operaciones contra Irán. Con la voz clara y decidida, afirmó que no van a ser «cómplices» de algo que consideran perjudicial para el mundo solo por miedo a represalias. En una rueda de prensa, Karoline Leavitt, portavoz de la Casa Blanca, soltó la bomba: «Tengo entendido que han acordado cooperar con el Ejército estadounidense», añadió que esa coordinación se estaba llevando a cabo entre sus homólogos en España.
Un desmentido contundente
Pero aquí es donde se pone interesante. José Manuel Albares, ministro de Exteriores español, salió al paso rápidamente y desmintió rotundamente las palabras de Leavitt en una entrevista con la cadena SER. «Nuestra posición sobre el uso de las bases no ha cambiado en absoluto», dijo con una seguridad que dejaba poco margen a dudas.
Y mientras esto sucede, Nadia Calviño destaca lo urgente que resulta reducir nuestra dependencia de combustibles fósiles debido a la crisis en Oriente Próximo. Además, noticias como el derribo por parte del sistema OTAN de un misil balístico iraní o la devastadora despedida de los hijos de Fernando Ónega nos recuerdan lo frágil que puede ser este equilibrio.

