En el bullicio del Mobile World Congress, las nuevas Galaxy XR de Samsung se robaron la atención de todos. Junto a Google y Qualcomm, Samsung ha desarrollado este visor de realidad extendida con la ambición de competir con los gigantes como las Apple Vision Pro. Sin embargo, hay un detalle importante: no puedes comprarlo todavía en España. De hecho, no hay certeza sobre cuándo llegará a Europa. Aun así, Samsung decidió llevarlo a Barcelona y organizar algunas demos para que la prensa pudiera probarlo sin distracciones.
Una experiencia sorprendente pero inmadura
Ponerme las Galaxy XR fue una experiencia reveladora. Aunque no esperaba mucho, me sorprendió lo cómodo que resultó el visor. A pesar de sus 545 gramos, se siente ligero y bien equilibrado en la cara. La verdadera magia ocurre cuando empiezas a interactuar; el dispositivo reconoce tus manos y dedos de manera impresionante. En cuestión de minutos, estás navegando por menús con naturalidad.
Aunque la calidad visual es asombrosa gracias a sus 27 millones de píxeles micro-OLED, noté un pequeño defecto: un hueco en la parte inferior del visor permite que entre luz del entorno. Esto puede romper un poco la inmersión cuando te sumerges en entornos virtuales.
A medida que exploraba las experiencias disponibles—desde recorrer Google Maps hasta jugar videojuegos—me quedé con una sensación ambivalente. El hardware es potente y tiene un gran potencial, pero el contenido aún parece escaso para aprovechar al máximo esa increíble pantalla.
No obstante, el viaje apenas comienza. Las Galaxy XR son solo el primer paso hacia una nueva era tecnológica donde interactuamos más con nuestros dispositivos sin depender únicamente de pantallas táctiles. ¿Serán estas gafas parte del futuro? Quizás sí, aunque todavía queda mucho por recorrer antes de que lleguen a ser imprescindibles en nuestra vida diaria.

