La tensión vuelve a escalar y, una vez más, el Partido Demócrata no se ha quedado callado. Este pasado sábado, Estados Unidos e Israel lanzaron un ataque combinado contra Irán, y los demócratas ya han alzado la voz para señalar que esto es un claro acto de guerra que ignora la necesaria autorización del Congreso.
Hakeem Jeffries, líder de la minoría demócrata en la Cámara de Representantes, ha sido directo: «Incluso un ataque preventivo se considera guerra. Si no hay circunstancias de fuerza mayor, Trump debería pedir permiso». Pero hay más en juego. Jeffries no duda en señalar que aunque Irán tiene su cuota de culpa por violaciones a los derechos humanos, el hecho de optar por una vía militar desmedida pone en riesgo a nuestras tropas.
Un recuerdo que duele
Jeffries también aprovechó para recordar lo sucedido el verano pasado. Si los bombardeos de junio de 2025 destruyeron por completo el programa nuclear iraní, como presumió Trump con tanto orgullo, ¿por qué ahora este nuevo asalto? «La Administración debe dar explicaciones claras ante el pueblo estadounidense y el Congreso», concluye Jeffries, subrayando la necesidad urgente de justificar este tipo de acciones. Mientras tanto, los ecos de esta crisis resuenan en todo el país y nos hacen cuestionar: ¿realmente estamos avanzando o solo tirando a la basura años de diplomacia?

