El día comenzó como cualquier otro en Milán, pero a las 16:00 horas, la normalidad se desvaneció en un instante. Un tranvía, que parecía correr con la misma energía de la ciudad, descarriló en la calle de Vittorio Veneto y terminó estrellándose contra una tienda. El saldo es trágico: una persona ha perdido la vida y 39 han resultado heridas, tres de ellas con lesiones graves.
Un suceso inesperado que sacude a todos
Las sirenas de los bomberos resonaron rápidamente, con cinco unidades movilizándose para atender lo que se convirtió en una escena dantesca. Las primeras investigaciones apuntan a que el nuevo modelo Tramlink del tranvía había empezado a operar hace pocas semanas y podría haber circulado a una velocidad excesiva antes del descarrilamiento. Un testigo cuenta entre lágrimas cómo vio al tranvía arrollar a un transeúnte; una imagen que quedará grabada en su memoria para siempre.
Marcello Viola, el fiscal jefe de Milán, ya está trabajando en el lugar del siniestro y ha decidido abrir una investigación por homicidio involuntario. Mientras tanto, los heridos han sido trasladados al Hospital Niguarda, donde su pronóstico es reservado.

