El ambiente en Son Moix está cargado de expectativas. Este sábado, Gustavo Siviero, actual entrenador del Mallorca B, asume las riendas del primer equipo en un partido crucial frente a la Real Sociedad. Con una sonrisa que refleja su enorme ilusión, reconoce que transformar al equipo en solo tres días no es tarea sencilla. Sin embargo, se muestra decidido a implementar «algún matiz» que pueda marcar la diferencia.
Una oportunidad única y la llamada de Demichelis
En su comparecencia ante los medios, Siviero compartió que tuvo una charla con Martín Demichelis, el nuevo técnico del club balear: «Tuvo la deferencia de llamarme ayer; noté una ilusión tremenda en su voz». Para este argentino, liderar al primer equipo aunque sea por un solo partido es un sueño hecho realidad. Se siente como un hombre de club y tiene claro su rol desde el principio.
A pesar de contar con poco tiempo para preparar el encuentro, ha encontrado en los jugadores una actitud positiva y colaborativa: «No ha sido complicado; cuando uno hace lo que le apasiona, todo fluye». Y así fue, los futbolistas han mostrado un compromiso admirable y están listos para afrontar este desafío juntos.
Por otro lado, Matarazzo, el entrenador rival, admitió no saber qué Mallorca encontrará debido al cambio repentino de técnico. Para Siviero esto puede jugar a su favor: «Es buena noticia que no sepan cómo vamos a jugar. Intentaremos sorprenderles aprovechando nuestras armas», asegura con confianza.
Consciente de las debilidades del conjunto donostiarra, como su vulnerabilidad en jugadas a balón parado —sufrieron tres goles de córner en su último encuentro— Siviero planea atacar esa fragilidad: «Vamos a pisar mucho el área rival». A pesar de tener solo tres días para prepararse, se siente optimista gracias al trabajo previo realizado por el staff técnico anterior. Su mensaje final es claro: «La intención es competir con toda nuestra energía».

