MADRID, 27 de febrero. – La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, ha lanzado un mensaje claro y directo al presidente estadounidense, Donald Trump: «¡Basta ya de sanciones y bloqueos!» En un momento crucial para las relaciones entre ambos países, Rodríguez se ha dirigido a la juventud venezolana en un encuentro que resonó con la necesidad de un cambio.
En su discurso, resaltó la importancia de cerrar este capítulo oscuro que afecta a toda una nación. «Como amigos y socios en esta nueva etapa, necesitamos que se detengan estas medidas que perjudican no solo a nuestra economía, sino también a nuestros jóvenes», expresó con firmeza. Su voz parecía vibrar con la urgencia del momento; es como si cada palabra estuviera cargada de esperanza y determinación.
La amistad geopolítica en juego
Rodríguez defendió que Venezuela nunca ha sido una amenaza para Estados Unidos ni para nadie. Al contrario, siempre ha apostado por la amistad y la cooperación entre naciones. Esta declaración llega justo después de que Trump catalogara a Venezuela como un país «amigo y socio», dejando entrever un pequeño rayo de luz en medio del conflicto.
A pesar del acercamiento, todavía hay restricciones pesadas sobre Caracas. El Departamento del Tesoro mantiene barreras que impiden incluso pagar los servicios legales para Nicolás Maduro, quien enfrenta serias acusaciones en Nueva York relacionadas con narcotráfico. Pero Delcy Rodríguez no se deja amedrentar; su llamado es claro: el futuro debe estar marcado por el entendimiento mutuo y no por medidas punitivas.

