La historia del tenis se tiñó de nostalgia este miércoles en Dubái, donde Stan Wawrinka, el brillante suizo de 40 años, dijo adiós a las pistas. Tras anunciar que este sería su último año, el legendario tenista se enfrentó a Daniil Medvedev en los octavos de final y aunque luchó con todas sus fuerzas, la victoria fue para el ruso, quien lo despidió con un contundente 6-2 y 6-3.
Un homenaje lleno de emoción
Al finalizar el encuentro, la organización no quiso dejar pasar la oportunidad de rendirle tributo. Con un cuadro repleto de fotos que capturan momentos inolvidables y un pastel como colofón, Wawrinka recibió el cariño que tanto merece. Esos instantes nos recuerdan lo efímero que es todo en la vida y en el deporte.
Medvedev avanza firme hacia su vigésimo tercer título, buscando repetir la hazaña del año pasado en Dubái. El calor del emirato (29 grados durante el partido) no pareció afectar al moscovita, quien cedió apenas cinco juegos en total. Ahora espera al joven Jenson Brooksby, quien ha sorprendido al eliminar a Karen Khachanov.
A medida que decimos adiós a uno de los grandes del tenis contemporáneo, solo podemos mirar hacia atrás con gratitud por todo lo que nos ha dado Stan. Su revés a una mano siempre quedará grabado en nuestra memoria como un símbolo de elegancia y destreza dentro de las canchas.

