La Fórmula 1 está en el aire y, como siempre, llena de sorpresas. En esta temporada, Alonso vuelve a estar en el centro del escenario con su nuevo equipo, Aston Martin. Sin embargo, la situación es todo menos sencilla. Tras una pretemporada que se asemeja más a un auténtico desastre que a otra cosa, los ojos están puestos en Honda, cuya historia reciente con McLaren sigue presente en la memoria colectiva.
Aunque parece que el nuevo AMR26 no ha arrancado como se esperaba –con solo 2.111 kilómetros recorridos frente a los más de 21.000 de sus competidores– hay algo en el aire que invita al optimismo. A medida que avanzamos hacia el Gran Premio de Australia, los problemas mecánicos han sido un verdadero dolor de cabeza para el equipo; desde fallos graves en la batería hasta una falta alarmante de velocidad. Pero aquí no acaba la historia.
El desafío de resurgir
Recordemos aquellos años oscuros entre McLaren y Honda; fue un periodo lleno de desencantos para Alonso. La relación empezó con promesas tras dejar Ferrari y terminó siendo un calvario: apenas sumaron puntos y las decepciones fueron numerosas. Sin embargo, esa etapa ha quedado atrás y ahora tanto Alonso como Aston Martin confían ciegamente en poder elevarse nuevamente.
Aston Martin no es McLaren; lo sabemos todos. Tienen unas instalaciones punteras en Silverstone y están trabajando codo con codo con expertos como Andy Cowell para conectar realmente con Honda y hacer funcionar este motor. Todo esto requiere tiempo y paciencia, pero lo importante es que hay planes sólidos sobre la mesa.
Honda también ha cambiado su enfoque. Tras asumir sus errores después del test de Bahréin –donde reconocieron problemas serios en sus baterías– están dispuestos a trabajar duro para ofrecer un motor fiable antes del inicio real del campeonato. No olvidemos que ellos también aprendieron lecciones duras al asociarse con Red Bull y alcanzar grandes éxitos.
Aunque queda camino por recorrer antes de llegar a Melbourne, Alonso tiene claro: «Nada que no se pueda solucionar». Su espíritu competitivo brilla incluso ante las adversidades; sabe que esta es una carrera a largo plazo donde cada pequeño avance cuenta.
Así que sí, amigos lectores, estamos ante una nueva oportunidad donde la fe juega un papel crucial. Entre rumores de desesperanza y expectativas altísimas hay espacio para soñar con ver resurgir al bicampeón mundial junto a Aston Martin y Honda.

