La noche del sábado prometía ser mágica para los miles de fans que se dieron cita en el Movistar Arena, ansiosos por disfrutar del espectáculo que el rapero Delaossa tenía preparado. Su nuevo álbum, ‘La Madrugá’, refleja un viaje profundo desde la oscuridad hacia la luz, y su público lo sabe: ¡las sorpresas estaban garantizadas!
Un salto arriesgado que terminó en caída
Pero nadie esperaba lo que sucedería cuando Delaossa decidió llevar su actuación a otro nivel. Desde una estructura elevada a 20 metros de altura, se preparó para un salto espectacular, sujeto por un arnés de seguridad. Sin embargo, el destino tenía otros planes. El mecanismo falló en el momento crítico y el cantante se precipitó al suelo, dejando al Movistar Arena en un silencio inquietante.
Los gritos de preocupación resonaron mientras Delaossa yacía inmóvil en el suelo. Rápidamente, su equipo técnico y los sanitarios acudieron a prestarle auxilio. Tras unos minutos eternos, salió del escenario por su propio pie, aunque no sin evidenciar el dolor que sufría.
Más tarde se confirmó que había sufrido una dislocación de hombro y contusiones en su costado. Pero aquí no acaba la historia. Para sorpresa de todos, Delaossa volvió al escenario con el brazo en cabestrillo y una determinación inquebrantable: «No me voy a ir sin terminar esto», afirmó ante una multitud eufórica que le ovacionaba al grito de «¡síguelo!». En ese instante, recordó las palabras del legendario Freddy Mercury: ‘the show must go on’.

