La situación es seria. Los trabajadores de SFM, la empresa que gestiona el transporte ferroviario, están considerando paradas parciales como respuesta a dos accidentes mortales recientes. No hay duda de que esta es una medida drástica, pero algunos sienten que es la única forma de solucionar lo que está sucediendo.
Reflexiones sobre seguridad y responsabilidad
Este no es un tema fácil de abordar. La seguridad en el transporte público debería ser prioritaria y, sin embargo, parece que nos hemos acostumbrado a la idea de que los riesgos son parte del viaje. “No podemos permitir que esto siga así”, comentaba uno de los empleados mientras miraba con preocupación a su alrededor. La comunidad siente una mezcla de rabia e impotencia; ¿es posible que tengamos que sacrificar nuestro derecho a viajar seguros?
No estamos hablando solo de números o estadísticas frías; se trata de vidas humanas, familias destrozadas y un servicio público al borde del colapso. Así las cosas, ¿quién se atreve a mirar hacia otro lado cuando lo que está en juego son nuestras propias vidas?

