En una tarde cualquiera en Palma, un joven se convirtió en protagonista de una historia que parece sacada de una comedia. Todo comenzó alrededor de las 19.30 horas del pasado 27 de noviembre, cuando decidió robar ocho paquetes de jamón serrano en un supermercado. Pero no contento con eso, también fracturó la ventanilla de un coche aparcado y se llevó una mochila. Sí, como lo oyen.
La persecución que nadie esperaba
Poco después de su escapada, un testigo decidió tomar cartas en el asunto y persiguió al ladrón por la calle Maquinaria. Fue entonces cuando los agentes de la Unidad Motorizada (UMOT) recibieron el aviso y se lanzaron tras sus pasos. No tardaron mucho en localizarlo corriendo por la calle Infanta Elisabet. Tras una breve pero intensa persecución a pie, lograron interceptarlo en la calle Infant Ferran.
Cuando lo detuvieron, el chico no tuvo más remedio que confesar: había robado esos famosos paquetes de jamón serrano. Pero eso no fue todo; el testigo llegó al lugar justo a tiempo para señalarlo como el mismo que había destrozado el cristal del coche y sustraído la mochila. Los policías comprobaron los daños del vehículo y encontraron a la dueña, una trabajadora del supermercado, quien confirmó lo sucedido.
Afortunadamente, los agentes recuperaron tanto la mochila como los productos robados, valorados en 32,80 euros. Después de ser detenido y trasladado a dependencias policiales para llevar a cabo las diligencias pertinentes, el joven fue finalmente entregado a la Policía Nacional.

