Este miércoles, el Edificio Asima se convirtió en escenario de un sorprendente operativo tras declararse un incendio en la octava planta. La situación se tornó tensa cuando varias personas quedaron atrapadas en los pisos superiores, aunque por suerte, nunca corrieron peligro. Mientras tanto, los trabajadores de abajo salieron con calma y orden al conocer el protocolo que habían ensayado tantas veces.
El origen del fuego y sus consecuencias
Las llamas devoraban rápidamente enormes cantidades de papel, extendiéndose hacia la terraza exterior de una oficina. La preocupación principal radicaba en el cableado eléctrico que ascendía a los pisos superiores; ese era un punto crítico. Los Bombers de Palma no se lo pensaron dos veces y desplegaron su escalera por si era necesario evacuar a alguien.
El fuego comenzó en un despacho jurídico donde varios profesionales estaban trabajando. Uno de ellos, ya fuera del edificio, comentaba entre risas nerviosas: «Menudo susto». Afortunadamente, solo presenciaron cómo estallaban los cristales debido a la intensa temperatura, pero el fuego no logró llegar al interior. Se originó en una pequeña terraza exterior y afectó principalmente a la cristalera y la fachada, disparando todas las alarmas.
Los que se encontraban en los pisos inferiores fueron conscientes desde el principio de qué hacer gracias a varios simulacros previos; así que abandonaron sin prisa ni pánico mientras aguardaban noticias desde la calle.
Aún se desconocen las causas exactas del incendio, aunque se está investigando si una colilla lanzada desde arriba impactó sobre unas cajas de material desechable que podrían haber iniciado todo este caos. Los efectivos siguen trabajando para controlar cualquier residuo del fuego; según informan los Bomberos, una unidad permanece refrescando el material incendiado para evitar cualquier reavivamiento. Finalmente, alrededor de las 16:20 horas, el camión de bomberos se retiró y el edificio reabrió sus puertas al público.

