Las islas Baleares están de celebración. El Queso Mahón-Menorca, ese tesoro gastronómico que todos conocemos, ha alcanzado cifras récord en su comercialización. Este emblemático producto, símbolo de nuestra tierra, ha logrado colarse en los corazones (y estómagos) de muchos, y este año lo demuestra con creces.
Las 47 queserías que forman parte del Consejo Regulador han trabajado duro para conseguirlo. Con un total de 3.298.711 kilos producidos, se han comercializado nada menos que 2.649.784 kilos, ¡un 1,74% más que el año anterior! Y eso a pesar de haber visto una caída del 6,5% en la producción. Es increíble pensar que a pesar de los retos, este queso sigue ganando terreno y alcanzando una cifra histórica: ¡25,2 millones de euros en ventas!
Crecimiento constante y mercado diversificado
Julio de Olives y Maria Antònia Taltavull compartieron estas impresionantes estadísticas con orgullo. Desde 2010, las ventas han crecido más de un 32%, pasando de 1,99 millones de kilos a estos actuales 2,64 millones. Pero no solo es cuestión de números; es el trabajo detrás del queso lo que realmente importa.
Baleares sigue siendo el principal destino para el Queso Mahón-Menorca: Mallorca y Eivissa juntas absorbieron el 48% del total vendido. Menorca no se queda atrás con un 20%. Y hablando de mercados internacionales, ¡qué sorpresas nos trae! A menudo se piensa que vender dentro de la UE es lo mejor, pero curiosamente el queso se vende mejor fuera: más del 85%% va a países no comunitarios como Estados Unidos o República Dominicana.
Aquí hay algo interesante: mientras luchamos contra gigantes queseros europeos como Francia e Italia, nuestro querido Mahón-Menorca brilla por su tradición y origen mediterráneo en otros lugares del mundo.
A nivel local también se da prioridad al ganado menorquín para la producción del queso; alrededor del 90%% de las tierras cultivadas van dirigidas a forrajes para alimentar al ganado vacuno. Con todo esto, durante 2025 se produjeron unos impresionantes 38,6 millones de litros de leche solo para hacer nuestro querido queso protegido.
A modo de conclusión: aunque el camino ha tenido obstáculos este año, la fortaleza del Queso Mahón-Menorca es indiscutible y su futuro parece tan prometedor como su pasado glorioso.

