MADRID, 3 de marzo. En una nueva arremetida que no deja a nadie indiferente, el presidente estadounidense, Donald Trump, ha dejado claro que su prioridad no es el presidente ruso Vladimir Putin, sino algo que él considera más urgente: la amenaza de «inmigrantes violadores» y aquellos a los que se refiere como «gente de instituciones mentales». Según Trump, es hora de mirar hacia adentro y dejar de preocuparse tanto por lo que ocurre al otro lado del Atlántico.
Una retórica provocadora
“Deberíamos gastar menos tiempo preocupándonos de Putin y más en las bandas de inmigrantes violadores y capos del narcotráfico que entran en nuestro país”, afirmaba con su característico tono directo. Un mensaje lanzado en su plataforma TruthSocial, donde también advertía: “¡No acabemos como Europa!”. Para él, esta es la verdadera batalla.
En un intento por respaldar sus afirmaciones, Trump destacó que febrero marcó un hito: solo 8.326 inmigrantes ilegales intentaron cruzar la frontera. “Esto significa el fin de la invasión”, proclamó con orgullo. En contraste, recordaba los días del ex presidente Joe Biden cuando hasta 300.000 personas cruzaban en un solo mes; “y prácticamente TODOS fueron liberados en nuestro país”, apuntó sin dudar.
No obstante, mientras Trump lanza sus críticas incendiarias desde su cómodo sillón presidencial, datos recientes del Departamento de Seguridad Nacional revelan que al menos 20.000 extranjeros indocumentados han sido arrestados desde que él asumió el cargo. En este clima polarizado, las palabras del mandatario resuenan fuerte y claro entre sus seguidores.

