La historia de Jorge Martín, el campeón del mundo de MotoGP, ha dado un giro inesperado. En su camino hacia el Gran Premio de Tailandia, una desafortunada caída le dejó con una triple fractura en la mano izquierda. Sin embargo, el madrileño no se rinde fácilmente. Tras pasar por las manos expertas del Doctor Mir en Barcelona, la operación fue todo un éxito y ya mira al futuro con determinación.
Un camino lleno de obstáculos
Aunque Martín no podrá competir en Tailandia, él sabe que este es solo un paso más en su lucha por regresar a la pista. La recuperación comienza ahora y cada día cuenta. “Es un momento duro, pero tengo que mantenerme positivo”, confesó después de salir del quirófano. A pesar de haber tenido una pretemporada complicada, con sueños desvanecidos tras aquel espectacular triunfo en el Gran Premio de la Solidaridad en Barcelona y los intensos entrenamientos invernales, ahora toca mirar hacia adelante.
La intervención consistió en implantar dos tornillos para estabilizar su fractura y facilitar la cicatrización. “El Doctor Mir es un referente; estoy en buenas manos”, expresó Jorge con esperanza. Aunque todavía queda un largo camino por recorrer antes de volver a subirse a su nueva RS-GP, cada día será una nueva oportunidad para avanzar.
Aún hay fechas importantes por delante: Argentina y las Américas son las próximas paradas donde Aprilia confía que pueda darlo todo. Pero lo más crucial ahora es cuidar esa paciencia necesaria para recuperar esas sensaciones que solo quienes compiten conocen tan bien.