En el corazón de Palma, la situación se vuelve cada vez más insostenible. Miquel Àngel Contreras y Neus Truyol, figuras destacadas de Més per Palma, no han podido evitar expresar su preocupación por la llegada incontrolada de cruceros al puerto. Este año, ya no hay límites para los megacruceros, lo que significa que nos enfrentamos a una verdadera avalancha de turistas que solo dejan 35 euros al día en nuestros comercios.
La amenaza del monocultivo turístico
“¡Es inaceptable!”, clama Contreras. Con las proyecciones del Institut Balear d’Estadistica (IBESTAT) en mano, advierte que este verano podríamos alcanzar un récord de 641 cruceros, ¡41 más que el año pasado! Y eso se traduce en 1.8 millones de pasajeros; ¿acaso nuestras calles están preparadas para tanto? “Estamos tirando a la basura nuestra calidad de vida”, añade. La saturación del centro es evidente y las pequeñas tiendas tradicionales se ven desplazadas por un turismo masificado.
Aún más alarmante es la huella ecológica que dejan estos gigantes del mar. Cada barco equivale a más de 12.000 coches contaminando el aire y consume más agua en un solo repostaje que toda una comunidad como Secar de la Real en un día. “Con la crisis climática apretándonos, esto no tiene sentido”, subraya Contreras con indignación.
Parece ser que el PP se escuda tras la Mesa de la Sostenibilidad sin hacer nada efectivo para controlar esta situación. Al final del día, nuestras calles quedan colapsadas mientras las grandes navieras se llevan los beneficios a casa. ¿Hasta cuándo vamos a permitir esto?