MADRID, 8 Feb. (EUROPA PRESS) – La situación en la provincia china de Sichuan es realmente preocupante. Al menos 30 personas han desaparecido y más de 200 han sido evacuadas debido a una avalancha de tierra que se desató el pasado sábado alrededor del mediodía, hora local. Este desastre tuvo lugar en el condado de Yunlian, donde decenas de viviendas quedaron sepultadas, muchas de ellas con sus ocupantes atrapados dentro.
La respuesta del gobierno y la comunidad
Ante esta emergencia, el presidente chino, Xi Jinping, no ha tardado en actuar. Ha ordenado que se declare el nivel de alerta máxima para movilizar todos los recursos posibles en la búsqueda y rescate de las víctimas. Es un momento crítico y doloroso para todos los afectados.
Las imágenes que llegan desde allí son desgarradoras. Vemos a familias llorando por sus seres queridos mientras esperan noticias que parecen no llegar nunca. La desesperación es palpable; nadie debería tener que vivir esto. En medio del caos y la incertidumbre, lo único que queda es esperar un milagro.