En un día cualquiera en Marratxí, una escena del día a día se tornó en algo inesperado. Dos guardias civiles de paisano, que no esperaban encontrarse con el crimen en plena acción, sorprendieron a una mujer española de 42 años, conocida por su historial delictivo, mientras intentaba salir de una perfumería con el bolso lleno de fragancias. ¿La situación? Un auténtico desmadre.
La sospechosa no solo estaba robando perfumes; ¡no! En su coche había un verdadero botín acumulado que incluía ropa deportiva y colonias, todo valorado en más de 1.000 euros. Todo indica que no era su primera vez haciendo de las suyas por la zona. Los hechos sucedieron el jueves por la tarde, cuando los agentes del Grupo de Investigación del Puesto Principal de la Guardia Civil del Pont d’Inca notaron que algo raro pasaba al ver a esta mujer entrar al comercio.
Una trampa bien tendida
Los guardias decidieron esperar y observar. Y vaya si hicieron bien. Tras identificarla, descubrieron que la mujer llevaba varios perfumes que acababa de robar. Pero eso no fue todo; sus antecedentes penales contaban historias similares y encendieron todas las alarmas.
Al registrar su coche, lo que encontraron fue aún más sorprendente: montones de ropa y zapatillas deportivas con etiquetas aún puestas y más perfumes robados provenientes de otros establecimientos cercanos. Una verdadera caza del tesoro delictiva que le costó muy caro. Al final, fue detenida por hurto y quedó atrapada en las redes legales gracias al ojo avizor de esos dos guardias civiles.

