La historia comienza en el corazón de Palma, donde la Policía Nacional y Local se movilizaban en septiembre de 2023 con una misión clara: detener a un grupo criminal que había sembrado el caos en los comercios de la ciudad. ¿El resultado? La Fiscalía ha pedido nada menos que 44 años de cárcel para diez personas vinculadas a este clan, conocido por sus robos entre octubre de 2022 y septiembre de 2023.
Estos acusados, cinco hombres y cinco mujeres que formaban parte del mismo núcleo familiar asentado en Camp Redó, no solo fueron detenidos, sino que también recibieron una orden judicial que les prohibía permanecer en Mallorca. Un golpe contundente, sin duda. El juicio está previsto para el próximo año, ya que las negociaciones entre las partes no llegaron a buen puerto durante la última audiencia.
Robos audaces y amenazas escalofriantes
La Fiscalía ha detallado cómo operaban estos ladrones: entraban a los comercios en grupos, escondían productos entre sus ropas y salían sin pagar. En una ocasión, uno de ellos incluso amenazó gravemente a una trabajadora cuando fue sorprendido. «Os vamos a reventar», decía con palabras tan brutales como «os voy a rajar» o «a pegar fuego». Estas no son solo frases vacías; reflejan la atmósfera tensa que se vivió durante esos episodios delictivos.
A lo largo de este año, se documentaron hasta 26 robos en varios establecimientos conocidos: grandes almacenes y perfumerías no fueron inmunes ante su paso. Pero eso no es todo; tras su detención el pasado septiembre, la policía encontró artículos robados aún con sus etiquetas puestas en los domicilios del clan.
Como consecuencia inmediata de sus actos, el juez ordenó su destierro: tenían apenas cinco días para abandonar la isla. Ahora residen en la Península, dejando atrás un rastro de temor y desconfianza entre los comerciantes locales. La comunidad ha respirado aliviada, pero ¿hasta cuándo durará esta tranquilidad?

