Hoy nos despertamos con una noticia que nos deja un sabor agridulce en el corazón: ha fallecido José Luis Carrillo, el fundador y presidente de Hoteles Globales. Su vida fue un viaje lleno de pasión por la hospitalidad y una dedicación inquebrantable a nuestro querido sector turístico.
La comunidad hotelera no solo ha perdido a un líder visionario, sino también a una persona comprometida con su gente. Muchos lo recordarán como ese hombre que soñaba con hacer de cada estancia una experiencia inolvidable. No es fácil llenar sus zapatos; su legado se siente en cada rincón de los hoteles que ayudó a crear.
Un legado imborrable
A lo largo de su carrera, Carrillo no solo construyó edificios, sino también relaciones humanas. Siempre decía: ‘El trato cercano es lo que diferencia un buen hotel de uno excelente’. Y vaya si dejó huella; muchos han compartido anécdotas sobre cómo su amabilidad y entrega transformaron momentos ordinarios en recuerdos especiales.
No podemos olvidar que bajo su liderazgo, Hoteles Globales expandió sus alas mucho más allá de nuestras fronteras. Sin embargo, lo más importante siempre fueron las personas detrás del mostrador, esas mismas que hoy lloran su partida pero celebran su vida. La industria turística está de luto, pero también llena de gratitud por haber tenido la oportunidad de trabajar junto a él.
Nos queda la esperanza de que su visión siga inspirando a futuros líderes en este sector tan vital para nuestra economía y cultura. Gracias, José Luis, por mostrarnos el camino hacia la excelencia y por recordarnos siempre que detrás del negocio hay personas con sueños e ilusiones.

