La historia reciente de Pollença nos ha dejado un sabor amargo. En una acción que muchos no entendemos, el busto del querido Dionís Bennàssar, junto a otros elementos patrimoniales, han sido objeto de grafitis. ¿Qué nos está pasando? Este acto no solo es un ataque a la memoria colectiva, sino también un claro ejemplo de falta de respeto hacia nuestra cultura y nuestro legado.
Un llamado a la comunidad
Más de 60 entidades del Llevant se han alzado en defensa de lo que representa nuestra historia, clamando por una sanidad pública digna y exigiendo que el Hospital de Manacor aumente su capacidad. Mientras tanto, los problemas parecen multiplicarse. Las previsiones meteorológicas nos traen lluvias y aire frío para los próximos días; sin embargo, lo que realmente debería preocuparnos son estas acciones vandálicas.
No podemos quedarnos callados. La comunidad necesita unirse para proteger lo que es nuestro. Al fin y al cabo, cada rincón de nuestra tierra cuenta una historia. Así que digamos juntos: ¡basta ya! Es hora de reflexionar sobre cómo cuidamos nuestro patrimonio y la forma en que defendemos nuestros valores.

