Jorge Rey, el joven que ha sabido conectar con el público a través de sus previsiones meteorológicas, ha vuelto a poner sobre la mesa algo que nos tiene a todos expectantes. En uno de sus últimos vídeos, este carismático comunicador ha hecho un pronóstico que nos lleva a pensar que las fiestas navideñas podrían llegar acompañadas de una buena dosis de frío y, quién sabe, quizás hasta algo de nieve en cotas medias.
Un diciembre helado en el horizonte
Aún queda tiempo para que diciembre llegue oficialmente, pero Jorge ya avisa: tras el puente de la Constitución, vamos a notar un cambio drástico. Se avecina una entrada de aire frío que podría transformar la tranquilidad actual en un panorama más complicado. Con las temperaturas bajando y lluvias asomando por distintos puntos del país, parece claro que este invierno no se va a andar con tonterías.
Utilizando sus queridas cabañuelas como guía, Jorge ha señalado algunos días clave. Después del puente podríamos ver cómo ese aire gélido avanza desde el norte y nos regala un espectáculo invernal en las montañas; sí, ¡podríamos estar hablando de esa nieve que tanto anhelamos! Sin embargo, lo más impactante llegará entre los días 16 y 18 de diciembre. Según su análisis, esos días podrían ser muy movidos meteorológicamente hablando. Lluvias intensas y tormentas podrían hacer acto de presencia en diversas zonas del país.
Pero ojo al Mediterráneo; esta zona también podría verse afectada si finalmente se desarrolla toda esta inestabilidad atmosférica. Aunque todo depende de cómo se muevan esas vaguadas que Jorge sigue con lupa.
En la segunda mitad del mes parece que el frío volverá a hacerse notar con fuerza. Entre el 20 y el 22 podríamos enfrentarnos a algunas heladas notables, especialmente en las mesetas interiores donde las temperaturas nocturnas prometen bajar considerablemente.
Y aunque después se espera cierta mejora para Navidad gracias al anticiclón sobre España y Francia, siempre es bueno tener un ojo puesto en lo que viene porque este diciembre promete ser más interesante de lo habitual.

