MADRID, 30 de octubre. El ministro de Exteriores ruso, Sergei Lavrov, ha llegado a Estados Unidos este viernes con un objetivo claro: participar en la reunión de ministros de Exteriores del G20 que se celebrará en Atlanta entre el 30 y el 31 de octubre. Este encuentro es una antesala a la cumbre que tendrá lugar a mediados de diciembre en Miami, y todos están expectantes por lo que pueda surgir.
La información, recogida por la agencia rusa TASS, indica que Lavrov y su delegación llegaron al aeropuerto tras un agotador viaje de más de 20 horas. ¡Imaginen! El avión tuvo que esquivar el espacio aéreo de varios países considerados “hostiles”, lo que no debe haber sido nada fácil.
Conversaciones decisivas en medio del conflicto
Este viaje llega en un momento delicado, ya que las conversaciones sobre el conflicto desencadenado por la invasión a Ucrania —firmada por Vladimir Putin en febrero de 2022— están tomando nuevo impulso. En este contexto, se han llevado a cabo encuentros recientes como una cumbre en Oslo y un posterior viaje a San Petersburgo del enviado estadounidense Steve Witkoff.
Las charlas en Atlanta no son solo para hacer bulto; están pensadas para establecer las bases necesarias para esa esperada cumbre del G20 en Miami. Aún está por verse si Putin se sumará al evento, aunque su homólogo estadounidense, Donald Trump, parece estar abierto a darle la bienvenida. ¿Qué sorpresas nos traerán estos líderes? Solo el tiempo lo dirá.

